Tarta de Queso Griega

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  • "Tarta de Queso Griega"

    Receta de Tarta de Queso Griega





    Si nunca la habéis probado ahora vais a poder aprender a preparar vosotros mismo una rica tarta de queso griega. Os traemos la receta completa y detallada paso a paso

    Ingredientes:

    - Yogur griego azucarado, cuatro
    - Queso Philadelphia, 320 gramos
    - Harina, dos medidas de yogur
    - Azúcar, dos medidas de yogur
    - Cuatro huevos frescos
    - Medio sobre de levadura
    - Nata líquida, 180 ml


    Preparación:

    Comenzamos a hacer esta estupenda receta que no nos va a llevar demasiado tiempo en la preparación, ya verás. Se mezclan en un bol el queso Philadelphia, la nata líquida, los yogures y el azúcar. Recuerda que para echar el azúcar necesitas un vaso vacío de yogur, así que echa primero los yogures y ya tienes los vasos libres para el resto de medidas que necesitan del mismo.

    A continuación separa las yemas de las claras de los huevos y añade las yemas también a la mezcla. ¿No sabes separarlas?. El método tradicional que empleamos en casa es sencillo. Rompe el huevo con un bol debajo, échatelo en la mano, abre los dedos un poco para que la clara vaya cayendo en el bol, y al final te quedas con la yema en la mano. Fácil, ¿verdad?.

    Por un lado mezclamos lo mejor posible todos estos ingredientes con unas varillas apropiadas, ya sean manuales o incorporadas a la batidora. Por otro lado se montan las claras de huevo que hemos separado. Se montan a punto de nieve, para lo que se necesita batir con energía y paciencia, ya que no es sencillo conseguirlo, sobre todo las primeras veces. Una vez las tengas en su punto, mézclalas con el resto de la masa. Esto se hace suavemente para que no se bajen mucho.

    A continuación se tamiza la harina ya mezclada con la levadura, para dejar fuera de la mezcla cualquier impureza o apelmazamiento que pudiera traer. Ve integrándolas poco a poco a la masa que ya tenemos, sin dejar de batir mientras añades la harina, lo que facilitará que vaya mezclándose bien con el resto, sin dejar molestos grumos. Si le das con unas varillas eléctricas te ahorrarás tiempo y esfuerzo.



    Enciende el horno a 180 grados para que vaya tomando temperatura, aunque mejor si lo haces al comienzo de la preparación de la receta, así no hay que esperar a que llegue a esa temperatura. Engrasa el molde con un poco de mantequilla por la base y las paredes, y espolvorea algo de harina encima, y a continuación vierte la masa en el molde, intentando que quede extendida uniformemente.

    Mete el molde en el horno y deja unos 45 minutos, comprobando que tienes puesto el calor tanto por arriba como por debajo. Antes de sacarla, pínchala para ver si el interior está ya hecho o aun no. Puedes acompañarla de mermelada para darle un toque de sabor una vez que la has sacado del horno y se ha enfriado a temperatura ambiente.